enero 2008


Marcelo Palacios.jpg 

La ciencia pierde parte de su claridad cuando es enfrentada, como en un espejo, a las potenciales consecuencias de sus avances, entrando así en el más difícil y voluble, pero imprescindible, campo de los valores. Esta dificultad no significa que no haya un territorio a explorar entre el atavismo fanático y el vacío ético. Precisamente es en las sociedades democráticas donde la discusión racional intenta clarificar ese terreno y consensuar, desde la autonomía moral del ciudadano, la necesaria reglamentación que asegure la congruencia entre el avance científico y el bien común.

El Dr. Marcelo Palacios (en la fotografía) es un prestigioso experto en Bioética, ha sido ponente de importantes leyes españolas relacionadas con este campo así como de la Convención de Asturias de Bioética, fundador de la Sociedad Internacional de Bioética  (SIBI) y miembro del Comité de expertos en Bioética que asesora al gobierno español. Su extenso curriculum excede la dimensión de esta entrada en nuestro blog aunque puedes consultarlo en este enlace. Dirige también la Revista de la SIBI que cuenta en su Consejo de Redacción con figuras de la talla de Santiago Grisolía o Margarita Salas.

Hemos tenido la enorme suerte de poder publicar uno de sus artículos en nuestra Revista Digital de Ciencias. Puedes leerlo aquí.

cáncer.jpg 

Vamos a hablar en primer lugar del descubrimiento del equipo dirigido por Joan Massagué en el Instituto Médico Howard Hughes del Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York. Muestra que la mayoría de los tumores de cáncer humanos invasivos y agresivos carecen de tres moléculas clave de microARN denominadas miR-335, miR-126 y miR-206. Según el estudio, cuando los investigadores volvieron a colocar las moléculas en los tumores de cáncer de mama humanos en ratones, los tumores perdieron su capacidad para extenderse lo que abre una vía para la comprensión y control de los mecanismos moleculares implicados en las metástasis. Este importante descubrimiento ha sido publicado en la revista Nature.

Más información: http://www.elpais.com

Por otra parte Manuel Serrano y María Blasco, ambos directores de grupos de investigación el el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, han conseguido combinar la acción del llamado gen P53 con la telomerasa para producir “superratones” protegidos contra el cáncer y que además alargan su vida muy significativamente. Este importante descubrimiento ha sido publicado también en la revista Nature.

Más información: http://www.elpais.com

[youtube]GtRNBHM3DR0[/youtube]

Fuente: www.novaciencia.com  

mapa antiguo España.bmpAcceso libre a todos los fondos digitalizados en la Biblioteca Nacional (por ahora unos 10.000 documentos de todo tipo que irán aumentando hasta unos 200.000 en 2012). A pesar de ser una biblioteca general estamos seguros que habrá en ella documentos de valor científico e histórico, pensamos por ejemplo en mapas, aunque el interés de este maravilloso proyecto trasciende las fronteras del conocimiento parcelado.

Para los amantes de los libros en:

http://bibliotecadigitalhispanica.bne.es

Más información:

http://www.elpais.com

Ahora que parece que el infierno imaginario se desvanece, aquí presentamos unos trazos del infierno real que desde hace unas décadas ya habita entre nosotros. ¡Espeluznante! Por otra parte, las relaciones entre ética y estética no deben ser simples, ya que algo tan terrible no deja de mostrarse bello en algunas de las imágenes que puedes presenciar a continuación.
[youtube]HxGby7kD3zc[/youtube]

Fuente: El Tao de la Física

Genoma.jpg

Crear vida artificial en el laboratorio a partir de elementos inertes siempre ha hecho volar la imaginación de la humanidad. La ficción se ha recreado en ello, pero si algún día se logra nada tendrá que ver ni con Frankenstein ni con otras criaturas de ciencia-ficción. Quienes más posibilidades tienen para convertir en un futuro la ficción en realidad son las bacterias, y de momento tan sólo las más minúsculas. Algunos científicos se frotan las manos ante las posibilidades comerciales que plantea la posibilidad de crear organismos a la carta que puedan digerir dióxido de carbono, residuos, crear biocombustibles o sustancias para tratar enfermedades. Craig Venter, uno de los padres del genoma, y científico experto en dar el campanazo en los medios, está a un paso.

Según publica hoy la revista Science, el equipo de investigadores del Instituto Craig Venter en Rockville, Estados Unidos, ha logrado crear a partir de elementos químicos el mayor genoma artificial completo de un ser vivo, el de una bacteria, el Mycoplasma genitalium, con 582.000 pares de bases, 485 genes en un solo cromosoma, la bacteria con vida independiente con el genoma más simple.

Para ello, han diseñado un complejo sistema de ingeniería genética con el que han logrado sintetizar pequeños segmentos artificiales de ADN, y luego ensamblarlos y clonarlos utilizando dos contenedores biológicos, la bacteria Escherichia coli y la levadura. Así han conseguido una réplica artificial, a imagen y semejanza del genoma de la bacteria original, aunque los propios investigadores reconocen que todavía queda pendiente el acto final: “El próximo paso va a ser crear las células vivas de una bacteria viva basada en este cromosoma sintético”.

Más información en: http://www.elpais.com

[youtube]xZU5ZSbLuHk[/youtube]

Para más información sobre el funcionamiento de estos trenes del futuro haz clic aquí.

logopsicoteca.jpg 

En este tiempo de charlatanes, psíquicos, energías telúricas, manuales de autoayuda y profetas de la felicidad inmediata, un poquito de seriedad en el tratamiento de temas relacionados con la Psicología, disciplina que ya se define a sí misma como científica, es de agradecer. Si quieres consultar un blog de divulgación psicológica seria y fundamentada en la investigación actual, en español, aquí lo tienes:Psicoteca.

En la dirección web:

http://psicoteca.blogspot.com

[youtube]YwN9aCobCy8[/youtube]

la manga.jpg 

El nivel del mar Mediterráneo en las costas españolas subió de media ocho centímetros entre 1948 y 2005, y podría ascender entre 25 centímetros y medio metro en el próximo medio siglo si se produjera el incremento de las temperaturas que prevén los expertos debido al cambio climático. Estas son algunas de las conclusiones de un estudio del Instituto Español de Oceanografía (IEO), presentado hoy, que ha analizado por primera vez la evolución del nivel, la temperatura y la salinidad del agua del Mediterráneo español, a partir de observaciones realizadas desde 1948 con métodos científicos.

Manuel Vargas, coordinador de la investigación, ha afirmado que la tendencia observada de ascenso de las aguas del Mediterráneo está “en consonancia con los peores resultados” de los estudios sobre el cambio climático, y ha subrayado que las predicciones de aumento del nivel de ese mar “están condicionadas por lo que hagamos” para luchar contra el calentamiento global.

Las predicciones que advierten sobre estos riesgos se expusieron también recientemente en Valencia, durante la XXVII reunión del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático, IPCC, dependiente de las Naciones Unidas. Tales estimaciones, de cumplirse, tendrían consecuencias muy serias en las zonas bajas del litoral, incluso en el caso de un aumento menor del nivel del mar, y catastróficas si se produce un incremento de medio metro, según el Ministerio de Educación y Ciencia.

Aumento de la temperatura del agua

Pese a los datos que confirman la tendencia de ascenso del nivel del mar Mediterráneo, el informe arroja que esa cota aumentó menos de lo previsto, debido a un descenso del nivel del mar entre las décadas de los 50 y los 90, decenio a partir del cual ascendió a un ritmo de entre 2,5 milímetros y un centímetro al año.

El descenso del nivel hasta los años noventa se debió a una rara subida de la presión atmosférica. “Como si fuera un tubo de pasta de dientes, donde sale la pasta al apretar”, cuando se ejerce presión sobre el mar, el agua del Mediterráneo “tiende a salir por Gibraltar”, que es como “el tapón del tubo”, ha explicado Manuel Vargas. La disminución de esta presión a partir de los 90 y el ascenso de las temperaturas en la misma década han provocado el acusado aumento del nivel del Mediterráneo.

La temperatura de las aguas superficiales también se ha incrementado, y lo ha hecho entre 0,12 y 0,5 grados entre 1948 y 2005 de media, mientras que, en profundidades intermedias, el termómetro subió entre 0,05 y 0,2 grados, y en las aguas profundas, entre 0,03 y 0,1 grados. “Estas variaciones pueden parecer pequeñas”, ha dicho Vargas, “pero hay que tener en cuenta que se requiere una cantidad de calor gigantesca para producir un aumento de las temperaturas en las aguas profundas”.

Los datos del IEO también muestran un aumento de la salinidad del mar, debido al descenso de las precipitaciones y de las aportaciones de agua dulce que los ríos hacen al mar.

Fuente: http://www.elpais.com

Página siguiente »


Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Powered by  IdeaSur Technology, S.L.