El pasado lunes 27, en el marco del XVIII Encuentro de Ciencias Bezmiliana, disfrutamos de una jornada de laboratorio fascinante guiada por Ana María Martínez.

Aprendimos que la paciencia es el ingrediente secreto de la ciencia: tras disolver la sal ADP en agua caliente y dejar que se enfríe lentamente, los iones se van ordenando con precisión para crear esa estructura interna perfecta que da lugar a la belleza externa del cristal.

Lo más enriquecedor fue contar con un grupo tan heterogéneo, donde quedó de manifiesto que la edad no es un límite para aprender y disfrutar. Pasamos una tarde muy entretenida y didáctica.